
El especialista en economía familiar Fernando Bachella subrayó la imperativa necesidad de fomentar la alfabetización financiera desde la temprana infancia, idealmente antes de los siete años, para preparar a las nuevas generaciones frente a un entorno económico cada vez más complejo. El experto explicó que la transición del dinero físico a la virtualidad de los pagos digitales provocó que el valor de la moneda sea menos tangible para los niños, lo que incrementa el riesgo de endeudamiento prematuro y una alarmante falta de control en el consumo impulsivo. Ante este escenario, Bachella propone una formación integral que involucre tanto al núcleo familiar como al sistema educativo para enseñar conceptos fundamentales como la distinción entre necesidades reales y deseos superficiales, promoviendo una cultura del ahorro responsable que permita gestionar recursos con inteligencia y previsión en un mundo digitalmente estimulante.
Bachella destacó, en diálogo con la emisora LV7 (AM 930 y FM 102.7), cómo la modernización de los métodos de pago modificó drásticamente la percepción del dinero en los menores de edad. “Desde los últimos años, sobre todo los últimos 10 años y sobre todo post pandemia, el dinero se transformó en algo virtual, la digitalización avanzó tanto que hoy el dinero no es tangible”, señaló el especialista. Esta falta de contacto físico con el billete contrasta con las experiencias de generaciones anteriores y plantea un desafío educativo inédito: “Los chicos ya prácticamente no ven el billete, todo se da en forma virtual, en forma digital”, lo que puede derivar en decisiones económicas tomadas sin la debida dimensión del gasto.
El experto advirtió sobre la sobreestimulación del consumo a través de las redes sociales y el peligro de aplicaciones que fomentan conductas de riesgo, como las apuestas virtuales. “Es fundamental que además del ámbito familiar haya una instancia escolar porque los chicos ahora desde muy jóvenes tienen alcance al celular y pueden bajarse aplicaciones o billeteras virtuales que los puedan, por ejemplo, endeudar o ni hablar si entran en algunas aplicaciones que tienen metodologías de tipo apuestas”, alertó Bachella.

Para contrarrestar esta vulnerabilidad, instó a desarrollar una “inteligencia económica y financiera en los jóvenes, que tiene que ver con discernir sobre gastos, que tienen que ver sobre las necesidades y los deseos”. Según el especialista, esta capacidad analítica permite a los jóvenes comprender las consecuencias de sus actos financieros, como el pago del mínimo de la tarjeta o la generación de intereses que pueden derivar en una situación “impagable” o en un historial crediticio negativo.
El ahorro como decisión y planificación de vida
Finalmente, Bachella remarcó que el ahorro no es una consecuencia del dinero sobrante, sino una conducta que debe entrenarse. “El ahorro es una decisión. Tiene que haber una instancia donde uno decida que va a ahorrar porque tenés objetivos, porque querés mejorar, porque querés invertir, porque querés tener un resguardo ante cualquier imprevisto”, afirmó durante la entrevista.
La clave, según el experto, reside en la capacidad de proyectar a mediano y largo plazo, superando la inmediatez del consumo diario. “Esa integridad económica es la que hace que uno pueda decir: ‘Esto es lo que yo necesito. Esto en realidad me excede a mis posibilidades, entonces no voy ahora en este momento de la vida porque me voy a endeudar’”. Para Bachella, recuperar esta cultura de la planificación es fundamental para asegurar que las nuevas generaciones logren una salud económica que beneficie no solo sus finanzas personales, sino también sus relaciones familiares y su entorno social.